EDAD ANTIGUA: EDUCACIÓN EN ROMA

EDUCACIÓN EN ROMA

Las escuelas romanas, en sus aspectos generales, no son muy diferentes de las similares instituciones helenísticas, de las que son continuidad y adaptación, a un punto tal que la enseñanza es bilingüe: se estudian el latín y el griego, al menos hasta el Bajo Imperio, época en que el griego queda postergado, hasta perderse. No obstante, y en parte por la practicidad característica del romano, y también por la progresiva decadencia del espíritu, de los valores y de la cultura en general, se acentúa el recurso a los libros - aparecen los manuales y las introducciones en detrimento del pensamiento y el juicio propios: la cultura se vuelve libresca. La organización escolar contempla tres niveles de enseñanza, a los que corresponden tres tipos de escuelas: la escuela elemental, la media y la superior.

 Educación Elemental: Es llamada ludus litterarius (juego literario), entendiendo la referencia al "juego" como a una actividad alejada de toda connotación práctica. Para los antiguos el saber como actividad y como resultado es desinteresado, vale y debe buscárselo por sí mismo (aunque luego sus aplicaciones en la vida cotidiana proporcionen alguna utilidad): humaniza al hombre. La enseñanza primaria estaba destinada a los niños de 7 a 11 años. La enseñanza se podía impartir en casa a cargo de un profesor particular, que normalmente era un esclavo griego o se acudía a las escuelas de los litterator, primus magister o magister ludi. Los niños eran acompañados por el paedagogus, esclavo de confianza, a clase, o por el capsarius, que era el esclavo encargado de llevar la capsa, estuche escolar. Se aprendía a leer, escribir y contar, la disciplina era durísima se basaba todo en la memorización y se castigaba severamente cualquier falta cometida, los castigos estaban bien vistos y se creía que era la mejor manera de aprender. Los materiales empleados eran las tabula cerata, tablillas enceradas, stilus, punzón.

Educación Media: La educación secundaria, era impartida por el gramaticus, a él acudían los niños de 12 a 16 años, generalmente de familias adineradas. El gramaticus cobraba cuatro veces más que un magister. Se estudiaban los clásicos griegos y latinos, se comentaba lo leído, y se estudiaba gramática. Los textos se dictaban y los alumnos debían de aprender a pronunciarlos correctamente y leerlos con sentimiento, tenían que comprender el texto y aprender pasajes de memoria. Los autores más leídos eran Homero, Virgilio, Cicerón, Terencio, etc. y además del latín aprendían griego, que generalmente su pedagogus ya había enseñado desde pequeño. El griego también era el idioma de los enamorados. Posteriormente también se enseñaba geografía, métrica, mitología, física, disciplinas técnicas o científicas.

Educación Superior: Esta educación estaba destinada a los jóvenes de 17 a 20 años que querían dedicarse a la oratoria o la vida pública, la política. Las clases eran impartidas por el rhetor, generalmente griego. Los alumnos aprendían las reglas de la retórica, filosofía y de la oratoria. los ejercicios eran escrito y orales, elaboraban alabanzas, discusiones, narraciones y oralmente practicaban la elocuencia de sus discursos, había dos tipos de ejercicios los suasoriae, que eran discursos sobre temas históricos, monólogos en los que personajes famosos de la historia valoran los pros y los contras antes de tomar una decisión; y la controversiae, discusiones entre dos alumnos que defendían puntos de vista contrarios sobre temas judiciales.

La preparación no viene dada teóricamente, sino a través de circunstancias reales de la vida. Su pedagogía estaba fundada en el respeto por las tradiciones y la observación de la vida práctica. El modo de educación que se efectuaba en Roma no está del todo alejado de lo que se vive en la actualidad, pues nuestros actos son reflejo de una primera educación que se recibe en el hogar, al lado de nuestra familia, y que para que se lleve a cabo de manera eficaz debe basarse en el respeto y conservación de una serie de costumbres y tradiciones que nos dotan la identidad frente a las demás. En Roma se da una educación de campesinos y la clase social que rige la cultura romana es la aristocracia rural, constituida por propietarios que cultivan por sí mismos las tierras de sus antepasados. La educación en este ambiente tendrá como fin la adaptación gradual del muchacho a las tareas de sus mayores, fundamentalmente labranza y pastoreo. El objetivo y misión del padre como educador es revelar al muchacho la costumbre ancestral, hacérsela respetar como ideal indiscutible como norma para el pensamiento y para la acción. Las virtudes del romano son: el trabajo, la austeridad y la frugalidad. El niño va aprendiendo a adoptar la actitud de suma gravedad en el rostro y en toda su compostura. A esta austeridad de la presencia externa debía unirse la práctica del endurecimiento físico. Para lograrlo se realizaban diversos ejercicios: resistencia al frío y a al calor, lucha cuerpo a cuerpo, nadar contra la corriente, etc.

PRINCIPALES EDUCADORES

·     CATON EL VIEJO: Educó al hijo de Plutarco, y a muchos jóvenes romanos. Escribió algunos libros sobre el tema, que no se han conservado. Les dio valor a los valores tradicionales, y a la enseñanza de la agricultura. También educaba en la retórica, para capacitar a los jóvenes en el sabio razonamiento. Su ideal era la formación de “El hombre bueno, diestro en discursos”.

·    MARCO TERENCIO VARRON: Escribió una enciclopedia didáctica, que trataba, sobre todo, de los métodos para enseñar gramática. Esto dio origen a numerosas enciclopedias escolares.

·  MARCO TULIO CICERON: Pensador, filósofo y pedagogo. Reconoció el valor de la influencia griega sobre la cultura romana. Deseaba formar políticos, que fueran oradores y filósofos, dentro de un Estado ideal mundial. Quería que sus alumnos fueran buenos, con amplia base cultural. Dio mucha importancia a la elección de la profesión en los jóvenes, según sus intereses y su vocación. Escribió “La República”, “El Orador”, y “Las Leyes”.

·      LUCIO SENECA: Filósofo estoico, preceptor de Nerón. Aspiraba a educar en el dominio de sí mismo y de los propios impulsos. “No hay que aprender para la escuela, sino para la vida”, es una de sus frases. Pensaba que hay que enseñar más con el ejemplo que con las palabras. Acentuó la importancia del estudio del educando, y del educador como guía de él.

·      PLUTARCO: Educador ecléctico, que trató de conciliar la cultura griega y la romana. Escribió “La educación de los niños”. Acentuó el valor de la música y de lo Bello en la formación del carácter en los jóvenes. Dio mucha importancia a la educación doméstica, anterior a la escolar. Enfatizó la importancia de conocer la individualidad de los alumnos.

·   MARCO FABIO QUINTILIANO: Ejerció la enseñanza durante 20 años, en la cátedra de retórica griega y latina, que le concedió el emperador Vespasiano. Escribió “La educación del orador”, y la “Institutio Oratoria”, de 12 tomos. Dividió la educación en: doméstica u hogareña, escolar elemental, escolar media, y escolar superior. A cada una le asignó una especial importancia, con materias propias. Recomendó a los educadores el estudio de las peculiaridades de los niños y jóvenes, en su crecimiento. También escribió el primer estudio psicológico sobre el educador. Destacó con énfasis la importancia de la educación moral en los futuros gobernantes.

Para tener una idea más clara de lo que es la educación romana, a continuación, podrán visualizar un video en donde se explicará detalladamente cada uno de sus aspectos: 

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